El recorrido de mi vida, y la experiencia adquirida, me han llevado a ser un firme convencido de la importancia de lo local en la transformación de la sociedad. Creo en el gran potencial que tienen las instituciones locales en la transformación de la política y en la configuración de nuevos sujetos que sean capaces de generar nuevos proyectos cohesionadores.

Pero la transformación de la política solo puede venir de la transformación de sus protagonistas, de nosotros y nosotras mismas. En realidad, nuestra identidad se construye por aquello que somos capaces de cambiar y de transformar. No hay evolución sin transformación personal y colectiva. 

Es esta convicción la que me lleva actualmente a volcar mi experiencia y conocimiento en ayudar a aquellas personas que se dedican a la gestión local, para que desde ahí, seamos capaces de transformar la sociedad.