Se dice que actualmente el gran reto de las organizaciones se encuentra en ser capaces de realizar las preguntas oportunas. Hemos construido nuestras organizaciones en base a respuestas de preguntas caducas, mientras que los tiempos han cambiado enormemente y no hemos sido capaces de realizar nuevas preguntas.

La administración pública actual no ha sabido, en términos generales, adecuarse a los nuevos tiempos. Los tiempos COVID además nos muestran la necesidad de generar estructuras mucho más ágiles, que sean capaces de adecuarse a los tiempos y de responder a las necesidades de la ciudadanía. Pero para ello, es necesario mejorar la gestión, sistematizar el funcionamiento, transversalizarla y dotarla de una estrategia común para el conjunto de la administración en la que se actúa.

Es necesario crear procesos de transformación de la administración pública. Podemos ser innovadores en las políticas públicas pero éstas deberán de estar acompañadas por una organización que sea capaz de responder a estas políticas. Si no preparamos a la administración para este nuevo mundo difícilmente se podrá responder a las necesidades de la ciudadanía.